Faltan pocas horas para que comience el choque entre Sudáfrica, la anfitriona, y Francia, ex campeona del mundo, el último partido de ambas en el Grupo A, que se presenta muy caldeado. En vísperas del encuentro, Lucas Radebe y Zinedine Zidane han expresado su apoyo a las selecciones representantes de sus respectivos países.
Uruguay y México lideran la tabla del grupo con cuatro puntos cada una, pero únicamente un punto figura en los casilleros de Francia y Sudáfrica. Si bien matemáticamente todos los equipos del Grupo A tienen posibilidades de clasificarse para la segunda fase, estos dos rivales deberán salir a por todas para conseguir un abultado marcador en el estadio Free State y hacerse con el pase. Los contrincantes llegarán a la cita con ganas de revancha. El único partido de la Copa Mundial de la FIFA en el que se han enfrentado hasta la fecha data de la fase final de 1998, cuando la Francia de Zidane se impuso por 3-0 a la Sudáfrica de Radebe.
En una entrevista exclusiva con el portal de la FIFA, Zidane declaró que espera que Francia dé el do de pecho en Bloemfontein. "Ya no hay cálculos que valgan. Francia tendrá que salir a atacar y a marcar goles, y esperar un resultado favorable en el otro partido", nos explica el hombre que alcanzó la gloria en Francia 98. "Todos sabemos lo que ha pasado recientemente y no merece la pena darle más vueltas. Aunque es muy pequeña, todavía existe la posibilidad de que conquiste el pase a la siguiente ronda, y Francia no puede dejarla pasar. Sin embargo, no hay que olvidar que Sudáfrica juega en casa y que hasta el momento no le han salido muy bien las cosas, por lo que sus hombres saldrán a dar lo mejor de sí mismos para dejar contenta a la afición y para que el país se sienta orgulloso".
Por su parte, Radebe, que fue capitán de Sudáfrica en Francia 1998 y Corea/Japón 2002, cree que hay esperanzas y que veremos un partido ofensivo en el que ambos equipos se dejarán la piel para llevarse los tres puntos. "Va a ser un partido difícil, teniendo en cuenta que ninguno de los dos equipos ha ofrecido hasta ahora un buen rendimiento”, manifiesta. "Esto añade intensidad al encuentro, porque ambos deben obtener los tres puntos no sólo para clasificarse, sino para lavar la imagen de sus respectivos países".
Los medios de comunicación se han hecho eco de los problemas internos de la selección francesa. Según Radebe esto puede debilitar a la ex campeona de Europa y del mundo, pero advierte a Sudáfrica del peligro que esa situación conlleva para los Bafana Bafana: “Cuando [Francia] jugó contra Uruguay, el equipo parecía animado, aunque no fuerte. Contra México, los franceses no estuvieron a la altura, y lógicamente el equipo lo acusa y surgen los problemas. Es verdad que hemos visto un declive de esta selección francesa, pero ha sido campeona del mundo, y nunca se puede descartar. Querrá dar una buena imagen en este partido: sabe lo que es ganar la Copa Mundial y tiene que demostrar su valía".
Francia no pudo pasar del empate sin goles contra Uruguay en su primer partido, celebrado en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo. Más tarde, sufrió una dura derrota por 2-0 ante la selección mexicana. Zidane cree que Francia tendrá que superar su situación actual si busca imponerse a una Sudáfrica que seguramente saldrá muy motivada. "Francia tiene que mostrar superioridad. Así de sencillo. Los jugadores deben demostrar en el campo por qué juegan en los principales clubes europeos. En los últimos días hemos hablado de todo menos de fútbol y estoy seguro de que los jugadores tendrán eso en cuenta en el momento de pisar el terreno de juego. Saben que, si se clasifican, todo quedará olvidado".
Pese a la tenacidad que mostró en el partido inaugural contra México, Sudáfrica pareció apagada en el estadio Loftus Versfeld, donde perdió por 3-0 contra una selección de Uruguay que no desplegó su mejor juego. Ese partido fue un duro golpe para la anfitriona y sus aspiraciones. "No fue un partido agradable. No estuvimos a la altura, y eso deja un mal sabor de boca", se sincera Radebe. "Se hablará mucho, pero creo que podíamos haber sido más ofensivos, no presionamos y el rival ni se despeinó. Teníamos un delantero y ellos una muralla defensiva".
"No es una cuestión de buscar responsables, porque todos tienen parte de responsabilidad en lo que pasó, pero confío en no ver una actuación parecida contra Francia. Los jugadores deben saber que representan a los millones de personas que les han apoyado en todo momento. No tienen nada que perder, así que deben salir a darlo todo".

0 comentarios:
Publicar un comentario